Pensando en las buenas prácticas en la Educación Plástica Infantil

Artículo presentado en el marco del Proyecto de Investigación “Buenas Prácticas en la Educación Infantil. Estudios de casos en el Área Metropolitana del Gran Resistencia, Chaco”.

Por Por Graciela Beatriz Rojas y Mirian Celeste Romero


Este artículo se presenta en el marco del Proyecto de Investigación “Buenas Prácticas en la Educación Infantil. Estudios de casos en el Área Metropolitana del Gran Resistencia, Chaco”, al cual nos incorporamos como colaboradoras, con el objeto de profundizar en el área de Educación Plástica.

 

El interés en participar de dicha investigación surge, en una primera instancia, de una mirada crítica acerca de las prácticas referidas a la Educación Plástica en las Instituciones del nivel inicial en las cuales los/las estudiantes de la carrera de Educación Inicial de la Facultad de Humanidades, UNNE, realizan sus observaciones, prácticas y/o ayudantías pedagógicas, como así también del análisis crítico de algunas tesinas de estudiantes de la Licenciatura en Educación Inicial (Ciclo de Reconversión), las cuales indagaron sobre esta temática puntual.

 

Este análisis nos lleva a advertir prácticas sostenidas por una larga tradición que encierra modos estandarizados e instituidos de abordaje en relación a la enseñanza de la plástica en el nivel inicial. Una descripción generalizada de las mismas, podrían en primer lugar, enmarcarse en la “actividad plástica” que se desarrolla con frecuencia en los Jardines, en el momento de “Juego Trabajo”. Así articulada, se expresa en un “momento” en dónde la docente brinda hojas y demás elementos para desarrollar alguna técnica grafico-plástica de manera libre y/o desde alguna consigna propuesta por el docente.

 

En la amplia variedad de estas prácticas, pueden encontrarse  actividades como: fotocopias para colorear y/o para realizar consignas pre-establecidas por el docente; dibujo libre; técnicas gráfico plásticas libres, técnicas gráfico plásticas sugeridas por el docente para ser aplicadas a alguna temática vinculada al calendario escolar u a otro tema curricular, entre otras.

 

Por otra parte, advertimos además, ausencia de experiencias vinculadas con la apreciación de obras de artistas regionales, argentinos o latinoamericanos como parte del derecho de los niños a acceder y contactarse con el patrimonio artístico y cultural de los pueblos. En el menor y mejor de los casos, visualizamos algunas experiencias de montajes de muestras con las producciones grafico-plásticas de los propios alumnos del nivel inicial. Pero en el mayor de los casos, vemos con tristeza, la abundancia de estímulos visuales que se ofrecen en los entornos escolares a modo de “frisos” y de decoración del espacio institucional, con imágenes estandarizadas o extraídas desde la extensa gama de productos masivos propuestos por la industria del cine o de las editoriales de revistas específicas “para” la infancia y/o “para” el mundo infantil, desde una concepción meramente de mercado.

 

En este sentido, los Maestros o referentes que han desarrollado experiencias de educación estética en los ámbitos escolares en la Argentina o en América Latina, como Leticia y Olga Cossentini, el Maestro Luis Iglesias o Jesualdo, han planteado la importancia de “enseñar a mirar” o de “educar la mirada”, desde un profundo respeto por la expresión creadora del niño. Por ello, frente a estas tradiciones instaladas en los Jardines de Infantes que van desde lo más micro a lo más macro en cuanto a los modos de concebir el espacio escolar como escenario de posibilidades, vemos la necesidad de ahondar en una mayor reflexión. En el caso específico de las imágenes que se ofrecen, resulta imperioso poder articularlos críticamente con las representaciones sociales que éstos reproducen, con las representaciones de la infancia y con las de la identidad del trabajo del docente de la educación inicial, como parte de una misma red de significaciones que producen subjetividad.

 

En cuanto a nuestra mirada crítica respecto de las situaciones más específicas que hacen a lo más “micro”, es decir, a los modos de intervención que nos preocupan, consideramos oportuno presentar algunas muestras que posibilitan visibilizar lo que estamos describiendo y criticando. Para ello, exponemos a continuación un extracto de la entrevista realizada por la Estudiante Silvia Guardianelli, en su Tesina “La educación plástica en el Nivel Inicial: contribución a la construcción de la subjetividad desde el área plástica en el nivel inicial en un entorno pluricultural” (Apartado anexo pág. 60) y tres registros de observaciones de la estudiante Amalia Iglesias, extraída de su Tesina “Que aporta la expresión plástica al desarrollo integral del niño” (apartado anexo. Pág. 89, 90, 91).

 

Extracto de entrevista:

Entrevistadora: ¿Qué actividades realizan en Educación Plástica?

Docente: “Pintan trabajitos, a veces”

Entrevistadora: ¿Pintan fotocopias?

Docente: “Bah, fotocopias, las manchan con sus dibujitos, las fotocopias, entendido”…

Docente: lo que te puedo decir, es que los chicos, hacen sobre los dibujos de las fotocopias, los dibujitos de su cultura, eso que ven en las artesanías, pero es lo que copian, digo yo“…

 

Registro de observación 1

“La docente de la sala explicó la actividad indicando a los niños que debían dibujar un perro utilizando una vela. Gonzalo preguntó: ¿Seño, no podemos dibujar una iguana? Yo quiero pintar una como la vi en el zoológico. La docente respondió: No Gonzalo, porque hoy no hablamos de los reptiles, hablamos de los mamíferos, sobre todo del perro. ¿No te acuerdas? Otro día lo hacés, o si quieres pintalo en tu casa”.

 

Registro de observación 2

“Se colocaron algunos modelos de animales marinos pegados en la pizarra. Se entregaron hojas blancas y se les pidió a los niños que, utilizando crayones, dibujaran los animales que estaban en la pizarra. Algunos dibujos fueron mandados a repetir ya que no tenían similitud con el modelo”.

 

Registro de observación 3

“La maestra explicó la actividad en la reunión de grupo haciendo una demostración de cómo se debía colorear correctamente diciendo: “Deben colorear sin salirse de la línea para que quede lindo su trabajito, no quiero ver rayas por fuera”. Cuando Federico se encontraba coloreando su figura la maestra pregunto: ¿Quieres que te salga lindo o feo tu trabajo? a lo que el niño respondió: “lindo seño”. La docente lo miró fijamente diciendo: “pues entonces concéntrate porque ya te saliste de la línea”.

 

Estos modos de abordaje, develan intervenciones muy distantes de lo que esperamos se pueda trabajar en las instituciones del Nivel Inicial, dado que en vez de valorizar y  ampliar las posibilidades de expresión creadora del niño, sólo coartan o limitan la misma, al proponer consignas rígidas y modelos estereotipados. Por otra parte, develan el uso “instrumental” o “contextualista” de las técnicas grafico-plásticas, la cual busca lograr otros objetivos ajenos al arte (Eisner, 1972).

 

A continuación exponemos un cuarto registro de observación de la última tesista nombrada con el objeto de ampliar el análisis que estamos presentando:

 

Registro de observación 4

 

“Celeste se encontraba en el área de arte con marcadores gruesos. Se acercó a la mesa de la Seño y dijo: “Esto es un dibujo para vos, Seño. Te pinté con el pelo largo y con un vestido de princesa”. La docente reconoció el trabajo de la niña diciendo frases como: “gracias”, “Quedó muy bonito”…”

 

Este registro devela una intervención “más agradable” en cuanto al respeto por la libre expresión de la niña y por la valoración de la producción realizada por parte de la docente. No obstante, desde nuestra compresión acerca de los modos adecuados de intervención, este último registro, no llegaría a reunir las condiciones de lo que consideramos como Buenas Prácticas.

Read plantea una discusión acerca de que “expresión libre no significa necesariamente expresión artística () La expresión libre o espontánea es la exteriorización sin restricción sin represiones de las actividades mentales del pensar, sentir, percibir, intuir” (Read,1982:123; 124); mientras que define educación estética como “educación visual o plástica (y) todos los modos de expresión individual, literaria o poética… musical o auditiva, y forma un enfoque integral de la realidad” (Read,1982:33).

 

Adherimos al planteo que realiza Mariana Spravkin cuando expresa la necesidad de “una revisión del sentido y las modalidades del enseñar, interpelando algunas concepciones y prácticas muy arraigadas en la tradición de las salas”, las cuales algunas de ellas “forman parte de una suerte de “folclore” de la plástica en el nivel inicial y como tal se reproducen monolíticamente” (Spravkin, 2009:6).

 

Visualizados estos modos de abordaje y de prácticas institucionales, nos planteamos la necesidad de relevar e identificar experiencias de enseñanza de la educación plástica infantil que refieran a lo que podríamos interpretar como “buenas prácticas”, con el objeto de construir un “marco de condiciones” que permitan orientar la construcción de posibles intervenciones desde una mayor fundamentación y desde la inspiración de esas experiencias que han podido construir “lo inédito posible” y por ello, invitan a más!

 

Encontrar estas experiencias y visibilizarlas en nuestro ámbito universitario, podría ayudar a que las mismas dejen de pertenecer al terreno de la eventualidad de las acciones con gran valor, pero que al no estar visibilizadas, no logran impactar en la formación docente inicial. Al develarlas, podrían ser miradas desde su aporte original para la construcción de nuevos modos y/o de mejores prácticas.

 

Asimismo, frente a las manifestaciones que nos preocupan y que revelan una construcción muy distante de lo que consideramos adecuado en cuanto a modos de intervención que faciliten la educación artística en el nivel inicial, nos preguntamos por el tipo de experiencias que esos docentes han tenido en su etapa de formación docente inicial y en sus trayectorias escolares básicas, dado que podrían indicar una formación no experiencial que no logró impactar en la transformación de su mirada sobre la educación artística.

 

Cabe decir que cuando observamos las manifestaciones de las estudiantes en el marco de lo que proponemos en la cátedra a nuestro cargo, advertimos sus escasas experiencias expresivas y artísticas previas, que conforman su punto de partida o que conforman su primer bagaje cultural según muestran en sus biografías personales. Esto lo podemos vincular, además, con el hecho de que las mismas recurren con mucha frecuencia a la reproducción de modelos estandarizados y/o estereotipados a la hora de resolver alguna situación de expresión y producción artística personal solicitado desde la cátedra.

 

Frente a ello, nos hemos propuesto profundizar un estilo de trabajo que pueda acrecentar sus experiencias expresivas y artísticas con el fin de articularlas desde allí, con los marcos teóricos que se ofrecen. Asimismo, consideramos importante ampliar la mirada de posibilidades, al recuperar experiencias surgidas desde otros ámbitos no escolares y que por ello, podrían estar menos “contaminadas” de esas prácticas tradicionales a las cuales nos estuvimos refiriendo.

Por ello, para finalizar, queremos presentar de manera sencilla y preliminar, algunas  experiencias que hemos podido desarrollar en el ámbito universitario con las estudiantes del espacio curricular “Plástica en la Educación inicial” del profesorado y licenciatura en educación inicial de la facultad de humanidades, UNNE, y que consideramos, podrían llegar a impactar en su formación docente inicial.

 

Una de las experiencias que entendemos fue muy significativa, fue la realizada algunos años atrás en el marco de una actividad extra cátedra en la cual las estudiantes visitaron un atelier del Instituto de Bellas Artes, para observar cómo los profesores de artes visuales organizan y desarrollan una clase destinada a niños. Culminada esta actividad también desarrollaron con las estudiantes, un taller de creación personal en la cual realizaron una producción grupal junto con sus compañeras y a niños de todas las edades. Esto permitió “refrescar” la mirada sobre potenciales alternativos y sobre distintos modos de intervención, tanto para proponer una acción plástica como para la utilización de técnicas gráficas expresivas.

 

Actualmente, estamos abocadas en generar nuevos modos didácticos que posibiliten brindar una formación con mayores oportunidades para el desarrollo de experiencias de sensibilización ante la producción artística, que permita la apreciación de los valores estéticos que, el arte como manifestación humana, aporta a la propia subjetividad de las estudiantes y a la construcción de lo social. Creemos que las mismas tienen el derecho personal de conocer y apropiarse de las expresiones culturales del mundo en el que les toca vivir; y que además tienen la obligación de prepararse para otorgar las más amplias posibilidades en este sentido a los niños sobre los cuales tendrán responsabilidad.

 

En razón de esto propusimos a las estudiantes que visiten diversas salas de exposiciones de arte como el Museo Provincial de Bellas Artes en donde pueden conocer su patrimonio, también diferentes galerías públicas y privadas; y un recorrido para la apreciación de las esculturas, murales y relieves diseminados por nuestra ciudad de Resistencia (Chaco). Cabe decir, que advertimos que resultó ser una actividad que les era ajena, incluso la de la apreciación de la gran cantidad de esculturas implantadas en los espacios públicos. Esta actividad les permitió elaborar y presentar, a modo de “Bitácora”, un registro personal de su experiencia, las cuales nos permitió valorar su proceso en cuanto al modo de vincularse con las obras desde una actitud más receptiva, atendiendo a las emociones y a las reflexiones que les posibilitan producir. Es nuestra expectativa que este acercamiento les ofrezca un tipo de experiencia que amplíe sus modos de sensibilización ante las producciones artísticas y a la valoración de lo que las mismas aportan para el espíritu humano.

 

Bibliografía


EISNER, Elliot (1995): Educar a visión artística. Paidós, Barcelona.

READ, Herbert (1982) Educación por el arte. Primera reimpresión. Paidós, Buenos Aires.

SPRAVKIN, Mariana [et. al.] (2009): Artes plásticas: caminos para crear, apreciar y expresar. Segunda reimpresión. Ediciones Novedades Educativas, Buenos Aires.

 


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Mirian Celeste Romero es Licenciada en Gestión Educativa (UNAM). Profesora en Educación Pre-elemental y Especialista en Jardines Maternales y de Infantes (UNNE). Más de 20 años en la Docencia Universitaria en Profesorado y Licenciatura de Educación Inicial (UNNE).

 

Graciela Beatriz Rojas es Profesora en Pintura  y Maestra en Artes Visuales; Arquitecto (UNNE). Amplia experiencia en docencia artística en todos los niveles de enseñanza. Actualmente formadora de formares en Educación Inicial en Profesorado y Licenciatura de Educación Inicial en la UNNE.


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