Ciencias Sociales: El conocimiento del mundo social

Un desafío relacionado con la transposición didáctica necesaria para trabajar las diversas problemáticas sociales en el aula a través del acercamiento a esta forma de producción de conocimiento.

Por María del Carmen Correale

¿Qué mundo social conocemos?

El conocimiento social es una construcción a través de la cual el investigador da cuenta de lo sucedido en un determinado momento o en una determinada época. Para ello utiliza diferentes tipos de fuentes que pueden ser testimonios directos o indirectos de eso que busca reconstruir. No todos los testimonios que analiza coinciden, es más, muchos de ellos se contradicen. Y eso sucede porque ninguna fuente es “neutral”: cada testimonio da su propia versión “interesada” de los hechos ocurridos, en función de sus propios intereses. Por lo que está en la habilidad y en la honestidad intelectual del cientista social, contrastarlas e indagar lo que se afirma en ellas para lograr una reconstrucción lo más completa y cercana posible a lo que se busca explicar.

Uno de los problemas que distingue a la investigación en Ciencias Sociales de la de otras ciencias es que no hay forma de “reproducir” lo sucedido exactamente ni en las mismas condiciones (como suele pasar con un experimento en un laboratorio), por lo que la carga de subjetividad tanto en la interpretación de las fuentes así como en las conclusiones a las que llega el investigador es alta.

Todo lo mencionado hasta ahora, ¿le resta “seriedad” al conocimiento de lo social? sostenemos que no. Al contrario, lo que se ha afirmado con anterioridad supone que el conocimiento de la sociedad implica un gran trabajo de interpretación y de reconstrucción  por lo que la indagación de lo que se conoce acerca del período que se quiere investigar y  la selección de fuentes para hacerlo requiere de un gran trabajo y de un método de investigación riguroso.

Las diversas disciplinas que conforman las Ciencias Sociales han pasado en los últimos años por un proceso de renovación que las coloca mucho más cerca: en tanto comparten  su objeto de estudio -“la sociedad” en su conjunto- cada una de ellas aporta una mirada particular sobre la misma cuestión. Esta confluencia abre las puertas a nuevos interrogantes que ayudan a un mejor conocimiento de la sociedad estudiada.

El espacio y el tiempo en la reconstrucción del mundo social

Tal como se sostuvo anteriormente, el análisis del mundo social es una tarea compleja que requiere del aporte de diferentes disciplinas.  Pero esto sólo fue posible a partir del momento en que estas pudieron dejar la concepción positivista de lado.

La renovación de la Geografía ha cambiado la forma de conceptualizar el espacio: ya no se lo considera como “algo dado” desde siempre ni como el soporte natural en el que asientan los hombres rodeados de un paisaje que existe desde siempre, sino que se lo considera una creación del hombre en tanto éste lo va modificando con el paso del tiempo. En definitiva, el espacio se construye a través de la participación de diferentes actores sociales que, en función de sus necesidades e intereses, lo van transformando.

La renovación de la Historia, por su parte, ha permitido estudiar a las sociedades a lo largo del tiempo, analizando cuáles de sus componentes y características permanecen y cuáles cambian. De esta forma, se dejó de lado una concepción de la misma que sólo proponía tener en cuenta el hecho fáctico. Este debe ser contextualizado en un proceso de media y larga duración que permita analizar no sólo su significado coyuntural, sino también sus implicancias a lo largo del tiempo.  

Algo similar podría decirse acerca de los cambios en la Antropología, por ejemplo. En la medida en que su objetivo dejó de ser simplemente conocer  de los pueblos que estudia la lista de utensilios que fabrican, de los alimentos que producen o de los rituales que realizan para contextualizarlos y reconstruir el sentido que tienen estas producciones  para ellos, sus aportes se han convertido en fundamentales para conocer mejor la sociedad que se está estudiando.

Podríamos enumerar también otros cambios que se han producido en disciplinas como la Economíala Sociologíala Filosofía o la Psicología por ejemplo, que contribuyen a abordar los estudios de las sociedades –antiguas o contemporáneas- en toda su complejidad.

Trabajo con un caso: la Conquista del Desierto

Sólo a modo de ejemplo se propondrá a continuación el trabajo con un caso: el de la “Conquista del desierto”. Se buscará a través del uso de diversas fuentes y de la incorporación de miradas renovadoras de las diferentes disciplinas, que los chicos aborden esta problemática  interdisciplinariamente. Aunque incluiremos diferentes fuentes y distintas herramientas para que los chicos la comprendan, quedará en manos de los docentes adaptar esta propuesta -e incluir nuevos elementos o desechar algunos-  de acuerdo a la edad y características de sus alumnos.

Contextualización histórica y cambios en la organización del espacio

Para analizar esta problemática es necesario que el docente contextualice históricamente la “Campaña al desierto”. Es necesario entonces, que incluya en dicha contextualización, no sólo los “hechos” que componen la propia Campaña, sino que su explicación tenga en cuenta la ubicación del país en el contexto económico internacional de entonces así como –por ejemplo- la reorganización del espacio al que se llamaba “desierto” una vez finalizadas las acciones militares.

La “Campaña al desierto” resultó fundamental para la incorporación de la Argentina al mercado internacional que se reorganizaba al ritmo de la industrialización de algunos países de Europa Occidental y de los Estados Unidos. Los adelantos tecnológicos y la producción en masa, contribuyeron a que gran parte de la población inglesa se incorporara al trabajo fabril. El éxodo de la población del campo a la ciudad impulsó la importación de alimentos en grandes cantidades. La Argentinarecientemente conformada como un estado nacional unificado, comenzó entonces a reorganizar su producción en función de las necesidades de la potencia mundial y comenzó a especializar la producción de la región pampeana -apta por su clima templado y por las características del suelo- en el cultivo de cereales y en la cría de ganado vacuno.

Al mismo tiempo que la demanda inglesa crecía, también se incrementaba la necesidad de nuevas tierras para incorporar a la producción. Se consideró entonces necesario extender la línea de la frontera sur y despojar a los indígenas de sus tierras.

El territorio que conquistó el general Roca nunca había estado bajo dominio blanco: diversos pueblos originarios habitaban en él y solían moverse desde un lado de la Cordillera a otro debido, sobre todo, a la comercialización de ganado. Se dedicaban a un amplio espectro de actividades como el pastoreo, la caza, la agricultura, la recolección y la producción artesanal. Todas ellas se combinaban de tal manera que les permitía adaptarse a los diferentes ecosistemas de la región. Al mismo tiempo, organizaron un complejo sistema de intercambio entre las diferentes etnias y los grupos “blancos” que les permitía obtener lo necesario para vivir. Entre sus actividades más importantes se encontraba la circulación y comercialización de ganado en gran escala, especialmente en el mercado trasandino. Por lo general se asentaban en parajes determinados en los que el agua, los pastos y la leña hacían posible su supervivencia.

El avance de la frontera durante los años anteriores a la campaña de Roca, provocó importantes desplazamientos internos de los diversos grupos indígenas que vivían en la región para no perder sus fuentes de aprovisionamiento. En este contexto, los malones se hicieron cada vez más frecuentes.   

No puede dejarse de lado al abordar esta cuestión, cuál fue el destino de las poblaciones que sobrevivieron a la Campaña. Y esto, sin dudas, está enmarcado en una concepción particular acerca del lugar que debían ocupar los pueblos originarios en la nueva organización política: la opción “civilización o barbarie” marcará la vida de estos pueblos desde esos momentos hasta el día de hoy. 

Actividades

HERRAMIENTAS QUE PUEDEN CONTRIBUIR AL TRABAJO EN EL AULA 

· Para que los chicos puedan conceptualizar a la Campaña al desierto, dentro de formación y consolidación del estado nacional, se propone por ejemplo, la construcción de un eje cronológico en el que deban ubicar los siguientes años y realizar las referencias de los mismos: 

1776: Creación del Virreinato del Río de la Plata.

1810: Revolución de Mayo.

1816: Independencia.

1820: Disolución del gobierno central.

1852: caída de Rosas.

1862: unificación nacional.

1879: Campaña al desierto.

1880: Presidencia del general Roca.

De esta manera,  podrán ir viendo en perspectiva histórica a la Campaña. Sería interesante que el docente marcara que a partir de 1880 se inicia el Modelo Agrario Exportador, basado en la exportación de carnes y cereales muchos de ellos producidos en las tierras recientemente incorporadas a la producción nacional. 

· Pero también es importante que  comprendan cómo los diferentes acontecimientos históricos, fueron cambiando el espacio de lo que con el tiempo se convertiría enla Argentina. Para ello se propone que trabajen guiados por el docente con tres mapas: 

a) uno que represente el territorio que abarcaba el Virreinato del Río de la Plata;

b) otro que represente el avance de la frontera sur desde 1810 a 1879;

c) otro que represente cómo se constituyó el espacio nacional después de la Campaña; al desierto (tanto la de la región sur del país como la de la región de Chaco y Formosa). 

· Para conocer qué grupos habitaron la región y a qué se dedicaron, se sugiere que ubiquen en un mapa de la región a los pueblos originarios que las habitaban; trabajen con fotos y pinturas de la época para analizar características de su organización y formas de vida así como el armamento con el que se enfrentaron al ejército nacional (hay muchas fotos que refieren a esta problemática disponibles en la web. 

· Con el objetivo de conocer de qué manera y con qué ideología el estado nacional enfrentará a las poblaciones aborígenes, se sugiere analizar fotos y pinturas sobre vestimenta y armamento del ejército nacional así como aquellas que reflejan las condiciones de sus prisioneros después de las acciones militares (también hay muchas disponibles en la web; así como utilizar algún extracto de un discurso de Roca o de opiniones de la época acerca de la campaña (tanto a favor como en contra).

Estas son sólo algunas sugerencias para trabajar en el aula este tema en particular, a través de los aportes que brindan diferentes disciplinas sociales. Sería importante que una vez finalizadas las diferentes actividades, se realizara una final (puede ser por ejemplo la creación de una afiche, una historieta, etc) que de cuenta de cómo se fueron integrando los diferentes aspectos que se trabajaron sobre este problemática.

Bibliografía

CARRETERO, M y VOSS, J. (2004): Aprender y pensar la historia. Amorrortu, Buenos Aires.

ROMERO, L. A. (2004): La Argentina en la escuela. Siglo XXI Editores, Buenos Aires.

MANDRINI, R. (2005): Vivir entre dos mundosTaurusBuenos Aires.

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María del Carmen Correale es Profesora de Enseñanza Secundaria, Normal y Especial en Historia. Diplomada en Constructivismo y Educación, con mención en Ciencias Sociales.