LIJ: AUTORES Y PERSONAJES LITERARIOS QUE HICIERON HISTORIA

Abordar una definición de literatura y, en especial, de literatura infantil supone entrar en un terreno poblado de posturas diferentes e, incluso, antagónicas.

Por Silvia Lizzi

“La literatura es un universo de palabras con ciertas reglas de juego propias. (…) no nombra el universo de los referentes del mismo modo como cada una de las palabras que lo forman lo nombraría en otro tipo de discurso; un universo de palabras que, sobre todo, se nombra a sí mismo y alude, simbólicamente, a todo lo demás.”[1]

Con estas palabras la autora citada intentaba definir el campo de la literatura, para luego aproximarse al concepto de literatura infantil, en donde le interesa considerar al destinatario: el niño, haciendo hincapié en que los términos niño e infancia son construcciones sociales. “Cada época tiene su imagen oficial de infancia y también sus conductas concretas en relación con los niños: hechos y símbolos, discursos y actos.”[2]

En sus orígenes la literatura infantil estaba inexorablemente ligada a la pedagogía y  a la didáctica. Se la utilizaba como instrumento moral, educativo, social, político…

No era una literatura destinada al placer del niño, sino un elemento de “adoctrinamiento social”. Es necesario llegar hasta mediados del siglo XX para encontrar una concepción diferente de literatura infantil.

El concepto actual sostiene que una obra literaria infantil debe responder a los intereses del niño, al desarrollo de su sentido crítico y a su necesidad de independencia. De esto se desprende que hay una separación bien marcada entre literatura y pedagogía.

 

Para Graciela Montes la ficción es “una construcción en el vacío”, “un espacio de riesgo donde todo está para ser experimentado” y donde el niño no es considerado un receptor menor, sino que lo erige como un ser capaz de aceptar la audacia e ir “por el filo de lo real.”[3]

Todos los autores actuales coinciden con este posicionamiento. Las búsquedas en el campo literario se orientan a la necesidad de hallar nuevas vías de comunicación que respondan a los intereses reales del niño, a sus necesidades de autonomía, a su capacidad de elección, sin dejar de lado el uso de la fantasía y del elemento poético para tratar de comunicar realidades y problemáticas que faciliten su libre exploración. Niegan el didactismo y el tránsito por lugares comunes y repetidos.

 

Ahora bien, si nos alejamos de los planteos de las teorías, podemos considerar que todos los pueblos necesitaron contarles a sus niños historias como una forma de transmitirles creencias y visiones particulares del mundo y enseñarles el concepto del bien y del mal.

Estas historias están vinculadas con los mitos, las supersticiones, lo mágico. De ahí la aparición de personajes como duendes, magos, gnomos, hadas, príncipes…

 

La literatura impresa para niños surge en Europa a finales del XVII y comienzos del XVIII  porque el desarrollo del comercio y la industrialización permitieron la conformación de un público infantil y adolescente  que sabía leer y que pertenecía a familias de cierto poder adquisitivo. Así se popularizaron Los cuentos de Mamá Oca, recogidos por D’Armancour y adaptados por Charles Perrault.

 

Con la intención de que los niños descubrieran las tradiciones nacionales aparecieron las recopilaciones de los hermanos Grimm, el Pinocho de Collodi, las veladas de Ucrania de Gogol y los libros de lectura de Tolstoi, entre los más conocidos.

 

La cultura anglosajona aporta a la literatura infantil las obras de autores importantísimos: Lewis Carroll (Alicia en el país de las maravillas), Edward Lear (Libro de Nonsense), C. S. Lewis (Las crónicas de Narnia), Stevenson (La isla del tesoro), Kipling (El libro de la selva) y Conan Doyle (autor del personaje Sherlock Holmes), Roald Dahl (Charlie y la fábrica de chocolate, Matilda).

 

Estados Unidos exhibe una exuberancia creativa con autores como Mark Twain, quien crea dos personajes típicos: Tom Sawyer y Huckleberry Finn; Melville pone de moda las ballenas con Moby Dick  y Jack London abre un mundo de aventuras con Colmillo blanco.

En nuestro país es partir de la década del 60 cuando surgen autores de literatura infantil de renombre. Entre ellos: María Elena Walsh, Javier Villafañe,  Elsa Bornemann, Graciela Cabal, Márgara Averbach, Esteban Valentino, Silvia Schujer, Adela Basch, Ana María Shúa, Ricardo Mariño, Liliana Cinetto, Laura Roldán.

 

Actividades

A INVENTAR CON SOMBREROS

·  Separar la clase en cuatro grupos.

{C}{C}·  Colocar en el frente, la silueta de cuatro sombreros: una de hada, uno de bruja, uno de cazador, uno de cocinero.

{C}{C}·  Cada grupo debe elegir uno y caracterizar en  forma oral al personaje que lleva ese sombrero: Quién es, cómo se llama, qué aspecto tiene, de quién es amigo, si tiene poderes, etc.

{C}{C}·   Si lo desean, pueden dibujar el personaje con todos los detalles elegidos.

{C}{C}·   A continuación,  deben pensar en un problema al que se enfrenta ese personaje y cómo lo resuelve.

{C}{C}·   Un alumno de cada grupo debe contar en voz alta la historia que pensaron entre todos.

 

Actividades

CAMBIANDO A PINOCHO

·   En clase, se recuperarán los conocimientos que los niños tienen acerca de Pinocho y se confeccionará un listado de características: era mentiroso, le crecía la nariz, etc.

{C}{C}·   La docente leerá en voz alta una versión acotada del texto.

{C}{C}·   A continuación invitará a los chicos a pensar qué otros cambios podría presentar el personaje cada vez que miente: se pone colorado, le salen granitos, engorda, etc.

{C}{C}·   A  partir de la variante seleccionada, deberán escribir o contar en forma oral la historia.

 

Variantes:

{C}{C}·   Dibujar en afiches las secuencias más importantes de la historia y exponerlas en clase.

{C}{C}·  Un equipo dibuja las secuencias y las entrega, en forma desordenada, a otro grupo de trabajo para que las ordene y luego renarre el texto.

 

Actividades

SIGUIENDO UN PERSONAJE

·   La clase deberá seleccionar un personaje, por ejemplo  brujas y buscar cuentos donde éstas aparezcan.

{C}{C}·   Se leerán en voz alta los distintos cuentos y se confeccionará un cuadro de similitudes y diferencias.

{C}{C}·  Se sugiere la lectura de Cabal, Graciela. Cuentos con brujas. Ilustraciones de Sandra Lavandeira. Buenos Aires, Alfaguara, 1999. Colección Infantil Alfaguara. Serie naranja.

·    Dahl, Roald. Las brujas. Ilustraciones de Quentin Blake. Buenos Aires, Alfaguara, 1996. Colección Infantil Alfaguara. Serie naranja.

{C}{C}· Falconi, María Inés. Niños, las brujas no existen. Ilustraciones de Juan Carlos Marchesi. Buenos Aires, Colihue, 1991. Colección El Pajarito Remendado.

{C}{C}·   Grimm, Jacob y Grimm, Wilhelm. Rapónchigo. Madrid, Editorial Anaya, 1986.

{C}{C}·   Schujer, Silvia. Brujas con poco trabajo. Ilustraciones de Sergio Kern. Buenos Aires, Sudamericana, 1992. Colección Libros del bolsillo, N° 24.

Actividades

VERSIONES DISTINTAS…

  ·  Leer el texto Caperucita roja (tal como se la contaron a Jorge) de Luis María Pescetti (Alfaguara, 2006) y comentar en forma oral las distintas construcciones que hacen el papá y el nene del texto, observando las ilustraciones.

{C}{C}·   Seleccionar un texto de tradición oral y por grupos, dibujar cómo se imagina un chico actual las circunstancias narradas en la historia.

{C}{C}·   Exponer los trabajos en la sala y explicar los dibujos realizados.

 

Actividades

COMO EN LA SELVA

· Leer algunos de los cuentos (los primeros  ocho son parte de la misma historia) que integran El libro de la selva, de Kipling.

{C}{C}· Analizar en forma oral el papel que cumplen los distintos personajes en la vida del pequeño protagonista, por ejemplo Baloo.

{C}{C}· Dividir la clase en grupos. Cada equipo de trabajo deberá pensar una situación en la cual un niño resulta separado de su familia y es adoptado por animales que le enseñan las leyes de la selva.

{C}{C}·  {C}{C}A partir de esta situación inicial, deberán armar una nueva ley de la selva, como la que le enseña al niño el oso Baloo.

{C}{C}· {C}{C}Compartir “la ley de la selva” con los otros grupos y comentar los aspectos que se han considerado más importantes. Justificar las opiniones.

 

Actividades

SOMOS DETECTIVES

· Leer en clase algunos cuentos que tengan como protagonista al famoso detective Sherlock Holmes, creación  de Arthur Conan Doyle, por ejemplo La aventura de las cinco semillas de naranja o El tren especial desaparecido (se pueden bajar en forma gratuita por Internet).

{C}{C}· Comentar las características del detective, por ejemplo cómo es su método investigativo, cómo observa a los otros  personajes y situaciones, quién es su ayudante, etc.

{C}{C}· Por equipos: leer  cuentos  en los que aparezca el detective Holmes y armar una breve antología para entregar a otro equipo. La antología deberá tener un prólogo que explique las razones de la selección de dichos cuentos.

 

Variante:

·  Cada equipo entregará a otro grupo de trabajo una copia incompleta de un cuento de Conan Doyle en la que aparezca el conflicto para que el equipo receptor invente la resolución, explicando los pasos seguidos por Sherlock Holmes.

·  Los trabajos producidos serán leídos en clase y se seleccionarán los mejores para leerlos a otro curso.

[1]{C}  Montes, Graciela (2001): El corral de la infancia. FCE, México, página 17.

{C}[2]{C}  Op. Cit., pág 42.

{C}[3]{C} Montes, Graciela (1999): La frontera indómita. FCE, México.

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Silvia Lizzi es Profesora de Letras. Cursó la Licenciatura en Didáctica de la Lengua y la Literatura. Actualmente se desempeña en ESB, Polimodal y Terciario (Letras y Profesorado de Inicial). Es capacitadora en Didáctica de la Lengua en diferentes provincias. Autora de manuales, planificaciones, cursos a distancia y libros con actividades de lectura y comprensión de obras literarias. Directora de Puentes Educativos Inicial.