#FILBuenosAires: AREA-MOREIRA, ENTRE LA ESCUELA Y LA CULTURA DIGITAL

El doctor en Pedagogía y profesor en Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de La Laguna presentó un decálogo para educar en la cultura digital.

Por Aldo Bianchi

En el marco de las 28º Jornadas de Educación, tuvo lugar la conferencia del español Manuel Area-Moreira sobre “Leer y escribir en la cultura digital: retos para la escuela del XXI”, quien fue presentado por la autora y editora Lidia Mazzalomo.

El catedrático español inició su ponencia dejando claramente establecido que la cultura del papel está desapareciendo, síntoma de que algo va cambiando, y que la cultura digital es omnipresente en la vida de hoy día.

 

Tomado como punto de partida ese disparador, desarrolló su ponencia en torno a tres ejes: qué es leer y escribir; cómo caracterizar estas acciones en la era digital; dejando para el final una serie de retos basados en diez ideas clave para educar en el siglo XXI.

 

Definió a la lectura como el acto de decodificar y comprender para obtener información; al tiempo que afirmó que escribir implica codificar y comunicar para poder producir información.

 

Sostuvo que, históricamente, el analfabetismo ha sido un factor de desigualdad social y cultural; para asegurar luego que en la actualidad la alfabetización es múltiple: audiovisual, informática y mediática informacional.

 

Area-Moreira hizo foco sobre lo que calificó como las luces y sombras de la sociedad digital. En positivo, destacó aspectos tales como la hiperconectividad, la instanteneidad y la interacción social permanente; asimismo, hizo lo propio poniendo de relieve la importancia de la información inmediata y cambiante, los microcontenidos y los lenguajes multimediales. No obstante, observó en forma negativa sobre la proliferación de información tóxica que llega de la mano de las fack news (noticias falsas); así como de la exhibición pública de lo íntimo, la pérdida de control de los datos privados, los ciberacosos y las tecnoadicciones.

 

Acto seguido, interpeló a la audiencia en torno a qué es leer y escribir en la era de la cultura digital.

 

Afirmó que leer en este nuevo contexto es saber buscar, localizar y seleccionar información valiosa; decodificar los textos en lenguajes multimedia; interpretar críticamente los mensajes y las informaciones difundidas en redes; navegar sin dificultades a través de espacios hipertextuales; y ser capaces de comprender el discurso de narrativas transmedia.

 

Por otra parte, declaró que escribir en la cultura digital supone elaborar microcontenidos y objetos digitales de calidad; crear y publicar textos y narrativas de forma multimedia y transmedia; generar y gestionar espacios digitales de comunicación. Pero no solo eso sino también producir textos colectivos en entornos online; participar y comunicarse en redes de forma educada; remezclar y reinventar textos existentes; y saber programar software, aplicaciones y videojuegos.

 

Para la última parte de su alocución, presentó lo que denominó un "Decálogo para educar en la cultura digital del Siglo XXI", cuyos ejes centrales fueron los siguientes: 1)  la necesidad de contar con un currículum acorde al siglo XXI; 2) formar en competencias para la ciudadanía del siglo XXI; 3) utilizar internet en forma didáctica; 4) lograr que el alumnado sepa expresarse con textos digitales; 5) apropiarse de nuevas metodologías o tecnologías educativas, donde el aprendizaje por proyectos sea la esencia; 6) desarrollar la ética de la colaboración en la red; 7) alfabetizar en términos de pensamiento computacional; 8) diseñar materiales didácticos para un aprendizaje activo más allá de los libros; 9) construir y consolidar la competencia digital docente; 10) concebir las escuelas como una verdadera unidad de cambio, donde su liderazgo pedagógico esté en coordinación con las TIC para garantizar la comunicación y visibilidad de cada institución no solo en la red sino también entre los docentes y las familias.

 

Tras rescatar las raíces pedagógicas del siglo XXI, Area-Moreira dijo que la tecnología digital para ser educativa necesita ser guiada por un proyecto pedagógico, ético y de conocimiento.

 

Y finalmente, aunque parezca contradictorio, enfatizó en la necesidad de educar para una desconexión digital. Instó a no abandonar la cultura del papel y del impreso, ya que entiende debe coexistir con la cultura digital en las escuelas. Ante tamaña omnipresencia de lo tecnológico en la vida de niños y adolescentes, considera que es un imponderable generar espacios para desconectarlos y así contribuir a recuperar la comunicación directa entre las personas. Se trata de aprender a comunicarnos sin tecnología, concluyó.