GOMEZ CARIDE Y LA VOZ DE LAS ESCUELAS

Su libro, publicado por Aique, analiza cómo es ser "Buen profe" en escuelas secundarias, en contextos urbanos marginales.

Por Aldo Bianchi

“La voz de las escuelas” de Ezequiel Gomez Caride parte de un planteo, cuyo análisis riguroso da forma a este libro: ¿quiénes son los “buenos” docentes en escuelas públicas que atienden a chicos de bajos recursos del Conurbano bonaerense?

Según su autor, el trabajo está inspirado en las investigaciones realizadas por la profesora Gloria Ladson-Billins en la Universidad de Wisconsin-Madison acerca de los buenos profesores de los niños afroamericanos.

A la pregunta de por qué escuelas públicas secundarias del Conurbano bonaerense?, responde: “Simplemente porque en Argentina, uno de cada dos estudiantes termina el nivel secundario. Además, porque atiende a la mayor cantidad de jóvenes y, en las últimas décadas, esta área se transformó en una de las regiones educativas más críticas del país. Y porque creo que la educación pública de calidad es clave para atacar la desigualdad social que carcome nuestros vínculos sociales y puede transformar la vida de los chicos más vulnerables de nuestro país”.

Para desarrollar su investigación, el autor trabajó en cinco escuelas secundarias públicas de gestión estatal y una de gestión privada parroquial con 100% de subvención estatal ubicadas en Boulogne, San Miguel, Pilar (2) y La Cava de San Isidro. 

¿Cómo hizo para encontrar a quienes denomina Profesores Destacados? Por un lado, mediante un abordaje deductivo que parte de una idea sobre qué características tienen lis profesores ejemplar es y, luego, buscarlos en las escuelas. Por otra parte, mediante un enfoque inductivo que busca casos individuales para llegar a una idea general. 

Reconoce el autor que fue clave preguntar a los protagonistas: directivos, padres y estudiantes. “Incluir a los estudiantes, escucharlos, fue revelador. Nunca voy a olvidar a Nazareno, alumno del último año de una escuela secundaria pública de Pilar. Cuando le hablé del propósito de mi investigación, me dijo: Vení mañana que yo te voy a mostrar un buen profesor. Su tono taxativo me dejó perplejo y confirmó la idea de que lis estudiantes pueden ser excelentes termómetros de la calidad docente”, puntualizó.

Una de las grandes preguntas que arroja este libro es cómo podemos transformar las escuelas para que los profesores destacados sean la norma y no la excepción. "Donde muchos consideran que no se puede enseñar, hay docentes que logran resultados sorprendentes y aprendizajes realmente significativos con sus estudiantes", enfatiza Gómez Caride.

En buena medida, eso destaca y rescata este libro.