MATEMÁTICA EN INICIAL: UNIDADES DIDÁCTICAS Y PROYECTOS

Actividades relacionadas con unidades didácticas y proyectos, que van desde una indagación sobre los medios de transporte locales hasta el armado de un álbum de figuritas.

Por Marina Ortynski

En el Nivel Inicial, las estructuras didácticas pueden ser de dos tipos de acuerdo con las características de las situaciones que se propongan: las unidades didácticas y proyectos. 

Las Unidades Didácticas se organizan a partir de un contexto seleccionado; los Proyectos se organizan a partir de determinados productos a los que se quiere arribar luego de un proceso de elaboración. Ambos parten de problemas, preguntas y cuestiones que deberán ser investigados con el compromiso y la participación de todo el grupo.

En los Proyectos, los productos a realizar son los que guían el trabajo, es decir que los requerimientos del hacer son los que obligan a tomar contacto con el ambiente a fin de ir encontrando las respuestas necesarias (por ejemplo: hacer una recopilación de juegos tradicionales, publicar un periódico, etcétera). 

En la Unidad Didáctica, por el contrario, son los interrogantes que se suscitan desde el propio "recorte" del ambiente que se ha seleccionado los que orientan la indagación. 

En los recortes de la realidad social – cultural y natural indagados en algunas unidades didácticas se presentan situaciones en las que es necesario leer o escribir numerales dentro de un contexto de significación. 

Vemos algunas de ellas: 

  • En relación con los barrios, la observación guiada de la numeración de las calles amplía las experiencias en contextos habituales, así se reconoce la altura de las mismas, lo incompleto de la serie (ya que muchos niños dicen que “faltan” casas porque no están todos los números), la dirección ascendente y descendente de las calles y la organización en veredas con números pares e impares entre otras informaciones.
  • Observar en los porteros eléctricos la numeración de los pisos en un sentido y la de los departamentos en el otro. La interpretación de este aparato no es más que un cuadro de doble entrada donde se deben considerar dos variables a la vez, capacidad típica del pensamiento infantil cuando empieza a descentrarse mentalmente a fines del período preoperatorio, según Piaget. 
  • Visitar un supermercado es una excelente situación de aprendizaje matemático. Reconocer los números de los precios permite comparar escrituras numéricas: números con comas, números sin comas, números largos y cortos, números grandes que señalan pesos y pequeños que indican centavos. La observación guiada de productos permite la interpretación de números escritos como cantidad de unidades, código de barras, precios, números asociados a la capacidad y al peso del producto entre otras. El circuito de pago también nos contacta con los números ya que las cajas registradoras están identificadas con números ordenados; algunas son utilizadas por personas discapacitadas y embarazadas, otras señalizadas con un tope en relación con la cantidad máxima de productos que pueden ingresarse. Y la interpretación del ticket permite leer y discriminar números que refieren al total a pagar, al monto del dinero con el que se pagó, al vuelto recibido y al día y hora de la compra.
  • Indagar sobre los transportes del barrio también puede ser una experiencia enriquecedora ya que los niños aprenden a leer con facilidad los números de los colectivos en los que viajan usualmente. La observación de las patentes refleja el uso del número como código para diferenciar un elemento de otro a veces integrado a otros códigos como las letras. 
  • Reconocer los números del teléfono, observar que están seriados del uno al nueve, que el cero es el último, que están seriados en sentido horizontal de izquierda a derecha, en los teléfonos actuales y en forma circular ascendente en los antiguos. Preparar una tarjeta y escribir en ella números de teléfonos de emergencia (emergencias médicas, bomberos, policía, etc.) para colocarla en algún lugar fácilmente visible. Confeccionar una agenda telefónica de amigos, familiares y compañeros escolares a la que el niño consulte cuando desee comunicarse con alguien. Tanto en esta propuesta como en la anterior el dictado de números adquiere gran significado.
  • Investigar los canales de televisión. La búsqueda de secuencias ascendentes y descendentes de canales permite incorporar el orden de la serie numérica. En general, la utilización de herramientas tecnológicas enriquece el conocimiento de los numerales. 

El Proyecto, como la Unidad Didáctica, es también una estructura diseñada para la comprensión de un recorte del ambiente, pero éste supone siempre un producto como síntesis o integración de los conocimientos construidos a lo largo del mismo. Sin embargo, cuando una docente elige un proyecto no piensa solamente en el producto final sino en los contenidos que va a enseñar a lo largo del mismo y esto implica necesariamente la participación de varias disciplinas, entre ellas la matemática.

Vemos algunos ejemplos: 

  • El proyecto de armar una biblioteca circulante para la sala y las actividades desplegadas en el rincón de biblioteca permiten en algunos casos trabajar el sistema de numeración. Numerar los libros pegando etiquetas en los mismos y ordenarlos correctamente posibilita a los niños comprender algo sobre el uso del número.
  • La propuesta de armar libros numéricos puede resultar interesante. Éstos tienen figuras recortadas que ilustran la secuencia de los números o entretenimientos para colorear zonas con distintos tonos según los números o puntos para unir siguiendo la serie en forma correcta.
  • También pueden ser libros para ilustrar un cuento o una rima de números o libros centrados en un número especial significativo para el niño, como su edad, buscando las distintas formas de escribirlo o decorarlo.
  • Otro proyecto es el álbum de figuritas que resulta un objeto muy aprovechable desde el punto de vista didáctico, pues brinda al niño la posibilidad de reflexionar profundamente sobre la organización de la numeración además de favorecer el acercamiento a la lecto – escritura, ya que es también un portador de texto. 

Como se expresó anteriormente, nuestro sistema de numeración es posicional y decimal, es decir, la posición es la que determina el valor de cada cifra y ésta se obtiene multiplicando su valor absoluto por una potencia de base diez. 

A los niños les lleva varios años comprender estas propiedades y el álbum de figuritas es un material privilegiado para favorecer la aproximación a algunas de ellas. 

Si uno observa a niños muy pequeños buscar el lugar donde pegar determinada figurita notará que en un comienzo comparan el número de la misma con cada uno de los casilleros vacíos del álbum. 

En poco tiempo se comprobará que el niño, cuando tiene una figurita de por ejemplo dos cifras, ya no recurre a este tanteo sino que directamente se aproxima a las páginas que tienen números de dos cifras. 

Lo mismo ocurre con los números de tres cifras. 

También evolucionan en su búsqueda cuando en un principio comparan por ejemplo una figurita de tres cifras con todos los números compuestos por tres dígitos para pasar luego a buscar solamente dentro de la franja numeral de los números que comienzan con uno, los “ciento”. 

Esta búsqueda por cierto que no es orientada por ningún adulto sino espontánea y da cuenta de la apropiación paulatina que el niño construye sobre la regularidad del sistema. 

La docente debe aprovechar esta situación para transformarla en una rica experiencia de enseñanza y aprendizaje.