INTEGRACIÓN: ¿QUÉ SON LAS CONFIGURACIONES DE APOYO?

Las configuraciones de apoyo son necesarias para trabajar con aquellos alumnos que muestren necesidades educativas derivadas de una discapacidad.

Por María Emilia Chuit

“Denominamos apoyos a las redes, relaciones, posiciones, interacciones entre personas, grupos o instituciones que se conforman para detectar e identificar las barreras al aprendizaje y desarrollan estrategias educativas para la participación escolar y comunitaria. Estos apoyos procuran diseñar, orientar, contribuir a la toma de decisiones educativas para el desarrollo de capacidades y potencialidades del Sistema, las instituciones y los equipos. Acompañan con estrategias pedagógicas a las personas con discapacidades para desempeñarse en el contexto educativo y comunitario con el menor grado de dependencia y el mayor grado de autonomía posible.” 

(Ministerio de Educación. Presidencia de la Nación. 2009)

 Vayamos deconstruyendo esta idea:

En primer lugar se trata de identificar las barreras al aprendizaje. ¿Qué es lo que hace obstáculo para que un niño pueda aprender determinado contenido? ¿Cómo aprende lo que aprende y qué dificulta el aprendizaje de lo que no aprende? 

Las configuraciones de apoyo son estrategias educativas: al pensarlas como educativas las estamos pensando como intervención. No se trata de recortar, eliminar y descartar contenidos sino de pensar un modo posible de abordaje. 

Son apoyos que procuran contribuir a la toma de decisiones: una vez más hace referencia a la intervención educativa y también al trabajo en equipo. La toma de decisiones apunta a que la intervención tiene como objetivo que un niño pueda aprender. Supone tomar ciertas determinaciones y descartar otras. Tal como plantea el documento: “Un recurso por sí solo no constituye un apoyo. Sólo pasa a serlo cuando éste es activado por un agente (persona, grupo) con una intencionalidad o propósito educativo. 

Las configuraciones de apoyo apuntan a promover el mayor grado de autonomía posible restringiendo lo más posible la dependencia. Muchos niños necesitan como configuración de apoyo un trabajo más personalizado con sus docentes. Sin embargo, este no puede ser el único recurso ni extenderse en el tiempo. En principio porque es un imposible (el docente tiene otros tantos alumnos!) y principalmente porque no contribuye a favorecer la autonomía. De ahí también que muchas veces cuestionemos la presencia de la Maestra integradora “todo el tiempo sentada al lado del alumno a ser integrado”. 

Por otra parte, si continuamos leyendo el documento del ministerio de educación de la Nación agrega al concepto de configuraciones de apoyo: 

“Las configuraciones deben tener un carácter flexible, complementario y contextualizado para favorecer la selección de estrategias apropiadas. Estas últimas serán documentadas formalmente en convenios y/o acuerdos interinstitucionales”(Ministerio de Educación. Presidencia de la Nación)

Nos aporta nuevas concepciones para pensar las configuraciones de apoyo: 

  • La flexibilidad: las configuraciones de apoyo no pueden darse de una vez y para siempre. Sino que dependerán de las necesidades singulares de un sujeto en un momento determinado.
  • La complementariedad: no son un fin en sí mismas ni se reducen a un contenido, sino que complementan el proceso de aprendizaje de un alumno con necesidades educativas derivadas de la discapacidad.
  • El contexto: las configuraciones de apoyo deben pensarse siempre en forma contextualizada. Dependerá del contexto áulico, institucional y social el tipo de configuraciones que necesitará un alumno.

Tal como lo venimos desarrollando, el concepto de configuraciones de apoyo es bastante amplio. Ahora bien, ¿cómo instrumentamos este concepto en el día a día del aula?

¿Cómo le damos intervención en el marco de los proyectos de integración escolar?

El documento plantea que para que todos los niños puedan acceder a una educación de calidad las prácticas docentes deben proveer los medios de acceso al curriculum, un currículo diversificado y atender a la estructura social y al clima emocional del aula. 

A continuación, citamos una síntesis de lo que supone cada una de ellas: 

Provisión de medios de acceso al currículo

Los medios de acceso al currículo tienen carácter permanente para que el proceso de enseñanza se produzca en las mejores condiciones posibles. Se trata de condiciones materiales y simbólicas. Entre las condiciones simbólicas, deberíamos atender, entre otras, cuestiones relativas al prejuicio y a la discriminación.

El acceso al currículo depende de diversas condiciones físico-ambientales (la eliminación de barreras arquitectónicas, insonorización de aulas, timbres luminosos, pisos de madera, espejos, rampas, distribución del espacio, ubicación del alumno, luminosidad, etcétera). También, el uso de materiales, equipamientos y ayudas técnicas que permitan a los estudiantes participar en las actividades con autonomía. A veces implica equipamientos específicos (máquina Perkins, materiales técnicos de audición, emuladores de teclado, sintetizadores de voz, etc.) y otras es suficiente con modificaciones a materiales de uso común (aumentar el tamaño de la letra de un texto, simplificar una estructura gramatical, incorporar imanes a puzzles…).

Resulta indispensable considerar el uso de códigos de comunicación alternativos aumentativos complementarios, o alternativos al lenguaje oral o escrito (lengua de señas, Braille y otros).” 

Provisión de currículo diversificado

“Las diversificaciones curriculares se realizan en el qué, cómo y cuándo enseñar y evaluar. Abarcan, por tanto, objetivos, contenidos y su secuenciación, metodología, criterios y procedimientos de evaluación. (…) Las diversificaciones del currículo pueden o no ser significativas. Estas últimas afectan elementos prescriptivos del currículo oficial y pueden por tanto tener efectos en la certificación”.

Atención a la estructura social y el clima emocional 

“La necesidad de una particular atención a la estructura social y el clima emocional donde tiene lugar la educación puede tomar varias formas. Algunos estudiantes necesitan la intimidad que se genera en los pequeños grupos para participar y aprender; otros requieren la seguridad que ofrecen las escuelas pequeñas frente a los establecimientos grandes; algunos precisan una organización especial, por ejemplo, escuelas que establezcan y respeten claros límites de conducta.” 

Les propongo, entonces, ir trabajando algunos de estos aspectos en los próximos números de la revista. Pero no podíamos iniciar este recorrido sin acordar previamente de qué hablamos cuando hablamos de configuraciones de apoyo. 

Trabajaremos en futuros artículos modos de diversificar el curriculum atendiendo a la lógica específica de cada una de las áreas, el trabajo con los libros, el trabajo con imágenes, y otras estrategias que nos permitan construir configuraciones de apoyo para que todos los niños puedan aprender.