RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN LA ESCUELA: LA MEDIACIÓN ESCOLAR

Para educar en una cultura de resoluciones pacíficas de conflictos, es necesario comprender el verdadero significado de este término.

Por María Rosa Manas de Bruten

La jueza argentina Elena Highton lo plantea como “la divergencia de intereses percibida en la mente de las personas, no en la realidad objetiva”. Highton destaca los aspectos positivos de los conflictos y asegura que son necesarios porque constituyen un motor para el cambio, el crecimiento y el enriquecimiento personal. Analizar los por qué, los cómo y los cuándo de la situación nos obliga a fundamentar y mejorar nuestra posición dentro del conflicto, y así, podremos avanzar en la construcción de una solución.

 

La escuela tiene la tarea fundamental de promover la resolución pacífica y cooperativa de conflictos interpersonales y el aprendizaje de la convivencia; impulsar la realización de proyectos comunes; propiciar actitudes favorables a la reflexión y el diálogo cooperativo frente a situaciones de conflicto; implementar estrategias de abordaje de los problemas que promuevan el respeto y la apreciación de la diversidad y la consolidación de una cultura de tratamiento pacífico y cooperativo; y promover y/u organizar encuentros de intercambio entre distintos actores institucionales relacionados con métodos pacíficos y cooperativos de abordaje de conflictos.

 

Los recursos comunicacionales para prevenir y/o abordar conflictos en el ámbito escolar son:

 

-La escucha empática y activa: receptividad y acogida del otro en la medida en que quien escucha pueda comprender por unos momentos intensamente lo que el otro piensa, siente y desea. Implica suspender prejuicios e interpretaciones. Supone una capacidad de contención del otro y de su circunstancia. Esto implica recibir toda la información, generar confianza, atender el lenguaje no-verbal y percibir las emociones, reconocer el contexto, identificar intereses y necesidades, mantener el contacto visual, escuchar sin interrumpir, evitar las sugerencias, mantener la mente abierta poniendo a un lado los prejuicios y preconceptos, registros, los sentimientos y emociones, tratar de comprender los hechos y situaciones.

 

-Parafraseo: esta herramienta comunicacional es una intervención verbal que consiste en devolverle al hablante una síntesis de lo que ha relatado, a través de ella se pretende: demostrar atención y contención, generar confianza, que la persona se sienta escuchada, bajar el tono emocional si estuviera muy alto, situar lo relatado. Es importante tener en cuenta que comprender no significa estar de acuerdo con lo que se está diciendo. Debe estar libre de juicios y valoraciones. Facilita una mejor disposición para luego escuchar el punto de vista del otro.

 

-El “lenguaje yo” o lenguaje en primera persona: es la técnica para hablar de los sentimientos y las necesidades, hablar sobre lo que se siente (para evitar el ataque y la defensa).

 

- Legitimación: es la técnica para rescatar, resaltar aspectos positivos de las personas o de la situación. Puede ser realizada por uno de los involucrados o puede ser realizada por un tercero que facilite ese proceso de resolución de conflictos. Se procura generar en las personas un cambio en su percepción y flexibilizar su rigidez respecto a la situación.

 

Prevención de conflictos: aprendizaje cooperativo

 

En los ambientes cooperativos todos los participantes se comprometen a alcanzar metas comunes y beneficiosas para todos los involucrados. En dichos ambientes la comunicación es frecuente, completa y auténtica.

 

Tener como propósito que los estudiantes sientan la pertenencia a su grupo y a la institución puede favorecer una actitud de “cuidado”.

 

La utilización de estructuras lúdicas cooperativas (juegos cooperativos) que requieran la implicación de todo el grupo en el juego provoca el surgimiento de sentimientos de aceptación y de consideración hacia las demás personas (saber compartir, ser más consciente de cómo se siente el otro, apoyarse mutuamente para conseguir objetivos).

 

Lo importante es reflexionar con los alumnos sobre cómo las normas de competencia y exclusión pueden ser reemplazadas por las normas cooperativas.

 

La mediación escolar

 

La mediación es un proceso de comunicación y método de resolución de conflictos. Las principales características de un proceso de mediación son:

 

-Voluntariedad: los involucrados en el conflicto deciden libremente participar del proceso.

-Imparcialidad: los mediadores desarrollan su tarea como terceros imparciales, no toman partido por los disputantes y equilibran las posibilidades de participación.

-Flexibilidad: el proceso no se rige por reglas formales estrictas. Se adapta a las circunstancias y necesidades.

-Confidencialidad: los mediadores se comprometen a mantener reserva sobre lo expresado durante el proceso.

 

El Programa de alumnos mediadores, también llamados de mediación entre pares, promueven la creación de un equipo integrado por alumnas y alumnos que son preparados para intervenir en conflictos entre sus compañeros/as.

 

Sin duda, la mediación entre pares pone en acción valores tales como la solidaridad, la equidad, el respeto, el reconocimiento del otro, la apreciación de la diversidad, la cooperación, el diálogo, la responsabilidad, el compromiso y la paz.

 

La implementación de este Programa forma parte del Proyecto institucional.

 

Para poder implementar este tipo de programas, resulta esencial la formación de docentes como capacitadores de alumnos, con espacios de tutorías.

 

El entrenamiento se basa en dinámicas participativas y juegos de rol.

 

La sanción se enfoca en los límites, la mediación en el conflicto subyacente, los vínculos y eventualmente en la reparación.

 

La mediación escolar se concibe como una herramienta que contribuye a prevenir la escalada hacia situaciones de violencia, y al mismo tiempo, constituye una oportunidad para formar a los jóvenes en el diálogo, el juicio crítico-reflexivo y constructivo, y para la vida en democracia, la paz y los Derechos Humanos.

 

En el ámbito escolar la mediación, no solo podrá ser entendida como un modo de resolución de conflictos, sino como una metodología de enseñanza, en la que se privilegiará la comunicación interpersonal, en todos sus niveles, posibilitando la reflexión y el pensamiento.

 

La mediación escolar, es ante todo pensar la posibilidad de que todas las personas involucradas en el quehacer educativo puedan comunicarse, el que considera que todas las experiencias humanas son multifacéticas, es decir que incluyen una variedad de aspectos como el étnico, el biológico, el cultural, el social, el familiar, etc. El uso de este pensamiento en la escuela, permite conocer y comprender mejor a los otros, en pro del respeto y la igualdad de posibilidades para todos los integrantes del sistema escolar.

 

La meta de la transformación es promover el crecimiento moral en procura de la responsabilidad y la solidaridad, y este es el objetivo más importante de la mediación.

 

En resumen, la mediación es una de las alternativas a la violencia escolar que tiene como objetivos: Promover la gestión positiva de los conflictos, facilitar acuerdos constructivos, pacificar las partes y reducir tensiones y crear un clima escolar pacífico y constructivo donde se pueda desarrollar: la afirmación personal y la autoestima, la confianza mutua, la capacidad de compartir sentimientos, información y experiencias y una actitud positiva y optimista.

 

La educación para la paz, los derechos humanos, la democracia y la tolerancia son consideradas en la actualidad no sólo como una necesidad de las sociedades para hacer frente a los cambios y buscar alternativas a los problemas mundiales, sino como la finalidad esencial del derecho a la educación.

 

Frente a la pregunta que un día se hiciera García Márquez de si nuestro Planeta es una aldea sin memoria y ante las líneas que marcan el futuro, esta educación es la mejor de las propuestas posibles para construir esa cultura de la conciencia basada en un modelo de justicia llamada paz. La Cultura de Paz supone pues todo un reto para los sistemas educativos y orienta tanto e lcurrículo como la organización de los centros educativos. El derecho humano a la paz lejos de ser una utopía cuenta en la actualidad con numerosas experiencias e innovaciones educativas que desde los modelos de las llamadas escuelas pacíficas constituyen una alternativa a la violencia escolar a través de la realización de proyectos integrales de prevención donde la resolución no violenta de los conflictos es uno de sus ejes principales.