INGLÉS EN INICIAL: UNA CLASE BIEN ORGANIZADA

Guía general para la planificación de una lección de lengua inglesa aplicada a un proyecto de ciencias en el Nivel Inicial.

Por Laura Szaparo

Muchas veces hablamos de lección de inglés, ¿Pero a qué nos referimos exactamente? Se llama “lección” a un grupo unificado de actividades que cubren un periodo en el aula, que en general va de 40 a 90 minutos. Estos tiempos de la clase son muy significativos en cuanto a la administración de los docentes porque representan los “pasos” de un programa a cumplir.

 

Elementos: a pesar de que existen variaciones, los elementos esenciales de una planificación deberían ser los siguientes:

 

Objetivos / Metas: se debe poder identificar un propósito general para cumplir al final del periodo de clase. Éste es un objetivo bastante generalizado pero sirve como un tema unificado para el docente. “Entender una conversación telefónica”, por ejemplo, sería identificar el tema general de la lección.

 

Objetivos: es muy importante redactar explícitamente lo que se quiere que los alumnos adquieran a través de la lección. Los objetivos se redactan en términos de lo que los alumnos harán. Sin embargo, muchos objetivos del lenguaje no son observables. 

Se deberán evitar afirmaciones vagas y no verificables como las siguientes:

 

 

  • Los alumnos aprenderán la voz pasiva
  • Los alumnos practicarán ejercicios de escucha
  • Los alumnos discutirán sobre los ejercicios de la tarea.

 

 

Con estas afirmaciones será imposible confirmar la realización de cualquiera de estos objetivos. Al fijar los objetivos se deberá distinguir entre los “objetivos terminales” y los “objetivos realizables”.

 

Los “objetivos terminales” son los resultados del aprendizaje final que se necesitará para medir la evolución del alumno.

 

Los “objetivos realizables” están constituidos por esos pasos intermedios que se van construyendo entre sí y derivan en el objetivo “terminal”. A continuación, mostraremos unos ejemplos que nos permitirán comprender mejor la diferencia entre ambos tipos de objetivos:

 

Objetivos terminales de la clase: los alumnos pedirán de manera exitosa información sobre llegadas y partidas de aviones.

 

{C}-        Objetivos de realización: los alumnos comprenderán y utilizarán las siguientes diez palabras de un nuevo vocabulario

{C}-        Los alumnos producirán formas conversacionales apropiadas para pedir información

 

Materiales y equipamiento: una buena planificación incluye también lo que se necesita llevar a la clase o usar en ella: algún reproductor de CD, algún póster, un video.

 

Procedimiento: hay muchas variaciones en este aspecto, pero como regla general de planificación se debe asegurar que la clase incluya:

Alguna actividad preliminar o motivadora.

Un grupo de actividades y técnicas en las cuales se haya considerado determinadas proporciones del tiempo apropiado para cada una de ellas: trabajo de clase; trabajo en pequeños grupos y de a pares; intervención oral docente; intervención oral del alumno.

Actividad de cierre.

 

Ahora bien, ¿cómo determinamos si los objetivos fijados en una planificación se han cumplido?

 

Evaluación: lo que se debe entender es que cada clase no necesita terminar con un acertijo o con una actividad. La evaluación puede hacerse en el transcurso regular de la clase, observando cómo fue el proceso de adquisición de los contenidos.

La evaluación es una apreciación, formal o informal, que da cuenta de los avances que los alumnos tienen a lo largo de todo la actividad.

 

Trabajo en horario extra escolar en el caso de doble escolaridad: este momento del aprendizaje debe planificarse de manera cuidadosa y comunicarse con claridad a los alumnos. Puede tratarse del aprendizaje de una canción (para aquellos a los que les gusta la música), realizar una entrevista a turistas extranjeros de paseo por alguna localidad, escuchar/visionar algún programa para luego comentarlo en la clase.

 

Guía general para la planificación de una lección

 

¿Cómo empezar a planificar?

 

Para aquellos docentes que nunca han enseñado antes, la planificación se convierte en un instrumento extremadamente útil que guiará su tarea y les permitirá entender con mayor profundidad algunos aspectos de su práctica.

Es muy útil escribir una guía o texto especificando los pasos y generalidades de la clase, en donde se anote todo en el orden en el que se espera sucedan las actividades. Funciona como “un ayuda-memoria”.

Cierto es que este primer paso tiene que ver con lo que el docente va a enseñar y debe incluir:

 

 

  • Presentación de actividades.
  • Directivas para una actividad.
  • Redacción de reglas o generalizaciones.
  • Intercambios anticipados que puedan aparecer en la clase.
  • Técnicas de evaluación oral.
  • Finalización de actividades al culminar la clase.

 

 

Variedad, secuenciación, ritmo y tiempo

 

En cuanto a la variedad, habría que preguntarse al planificar: ¿hay suficiente variedad de técnicas para mantener la clase interesante y motivadora?

La mayoría de las clases exitosas le brindan al alumno una gran cantidad de actividades variadas durante la hora de clase, manteniendo las mentes alertas y el entusiasmo alto.

En lo que a la secuenciación respecta, ¿están las actividades o técnicas secuenciadas de manera lógica en la planificación?

En cuanto al ritmo de la clase podríamos preguntarnos si la lección cuenta con un ritmo adecuado. Las actividades pueden, a veces, ser muy largas o muy cortas. Por otro lado, un buen ritmo tiene también que ver con la forma en la que se pasa de una actividad a la otra.

 

En lo que respecta al tiempo sería importante preguntarnos: ¿Está la lección correctamente programada en cuanto al tiempo?

Éste es uno de los aspectos más difíciles de controlar. Pero así como es difícil manejarlo en una clase, la verdad es que todo docente debe irremediablemente incluirlo en sus planificaciones.

En este caso, si la lección planeada termina temprano, siempre deben considerarse algunas actividades más para incluir. Si no se llega a completar una lección como se había planeado, hay que conseguir un cierre parcial para, en la próxima clase, recuperar los conceptos vistos y así desarrollar la totalidad del tema.

 

Evaluar las dificultades: tratar de imaginar con anterioridad cuán fáciles o difíciles pueden ser ciertas técnicas. Será cuestión de la experiencia con la que cuente el docente. De hecho, se requiere de mucha empatía cognitiva para ponerse en los zapatos de los alumnos y anticipar sus problemas.

 

Diferencias individuales: toda planificación debe tener en cuenta la variación de las habilidades particulares de los alumnos, especialmente aquellos que, por diversas cuestiones, están muy por debajo o muy por arriba del nivel de la clase. Cada alumno es diferente y aprende a su ritmo. Para concentrarse en esas diferencias individuales hay varias posibilidades:

 

 

  • Diseñar técnicas que tengan aspectos o elementos adecuados para el nivel de cada alumno.
  • Tratar de diseñar técnicas que involucren a los alumnos de manera activa.
  • Designar actividades con diferentes niveles de complejidad y también proponer diferentes actividades para que cada niño resuelva de acuerdo con sus posibilidades.

 

 

Intervención oral del docente e intervención oral del alumno

 

Es importante considerar este aspecto para permitir un balance entre la participación oral del alumno y la del docente.

Nuestra tendencia como docentes, en ocasiones, es hablar demasiado. Se debe, por tal motivo, dar lugar a la participación oral del alumno.

Esta participación es fundamental para que los alumnos puedan producir lenguaje e, incluso, iniciar sus propios temas y proponer sus ideas.

 

Evaluación

 

Tanto los objetivos terminales como los objetivos realizables deben evaluarse teniendo en cuenta el proceso.

Se puede evaluar a través de una actividad práctica, realizando una observación objetiva de la clase, poniendo en acto un juego, etc.

 

Un proyecto de ciencias: Spring is coming! (Llega la primavera)

 

 

  • Se organizará una salida con los niños al parque más cercano o a alguna plaza. La primera consigna es observar atentamente las plantas: color, tamaño, forma, tipo de corteza, si tienen o no flores, etc. 
  • Los niños seleccionarán distintos tipos de plantas que les gusten y las dibujarán. 
  • El docente les mencionará el nombre de cada una de las partes de la planta: Flower (flor); Leaves (hojas); Stem (tallo); Fruit (fruta); Seeds (semillas); Roots (raíces). 
  • Luego de unos días, se llevará a los niños a visitar el mismo lugar. La consigna ahora es que vuelvan a observar la misma planta de la primera visita para detectar cambios. Deberán dibujar la planta con los cambios observados. 
  • Ya en una tercera visita, deberán recolectar las hojas y las flores. Para mantenerlas hasta la siguiente actividad se pueden guardar entre hojas de diario y agregar peso a fin de que mantengan su forma. 
  • Una vez terminado el periodo de registro de cambio y observación, los alumnos, en grupos, podrán preparar un póster con los dibujos de las plantas, sus diferentes partes y el material recolectado, tales como las hojas y las flores presionadas para mostrarles a los niños de otras salitas  los cambios producidos. 
  • Finalmente, se podrá colgar el póster en el aula.