JUEGOS INDIVIDUALES Y MASIVOS EN NIVEL INICIAL

Una batería de juegos que pueden ser conocidos como tradicionales, pero que es posible -según decida cada docente- relacionarlos con las diferentes áreas.

Por Damián Rivero

Los niños y las niñas, trabajando en Educación Física pueden enriquecer su repertorio de juegos y aprender a jugar, jugando. Es responsabilidad de la institución escolar crear los espacios físicos y respetar los tiempos, tanto para los juegos espontáneos como para aquellos que enseña el docente de modo planificado, ya sea sólo o junto con otras colegas.

 

Contenido:

Juegos individuales y masivos con habilidades motoras.

 

Al iniciar las experiencias:

Participar en juegos individuales creando y recreando situaciones.

 

Durante el desarrollo de las experiencias:

Utilizar habilidades motoras adecuadas para resolver situaciones en los juegos individuales y masivos.

 

Al finalizar las experiencias:

Aplicar con criterio las habilidades motoras para resolver situaciones en los juegos individuales y masivos.

 

Los juegos motores que se ofrecen en el ámbito escolar son diferentes contenidos que suponen la enseñanza de diversos modos de organización, con variantes en sus reglas, normas, actitudes, utilización del espacio y asunción de roles, entre otras cuestiones que podemos mencionar. Es importante entender que el abanico de posibilidades es tan grande que no podemos abarcarlo por completo. Esto dará tranquilidad al momento de planificar.

 

En el ámbito escolar participan grupos heterogéneos, con la intervención o presencia del docente, con propósitos de enseñanza y materiales seleccionados en función de los aprendizajes que se desean promover. Estas cuestiones serán las claves del éxito de la tarea pedagógica.

 

Los juegos motores permiten integrar las habilidades que los niños progresivamente van logrando, junto a los aprendizajes sociales, conformando un espacio favorecedor de la descentración y de la experimentación.

 

Lo importante de jugar es el valor del juego en sí mismo, manteniendo vivo el espíritu de jugar por jugar. Generar este espíritu desde temprana edad traerá varios beneficios, ya que guiamos a los niños para que se constituyan como personas colaborativas.

Como lo indica el diseño curricular, dentro de los diferentes tipos de juegos, podemos distinguir los juegos individuales y los juegos masivos.

 

Estos juegos son muy importantes porque tienen como objetivo que todos los niños participen para alcanzar una meta común, evitando que los participantes traten de superarse entre ellos, y por ende se genera la creación de un clima de interacciones positivas.

 

Los juegos individuales y los masivos permiten el aprendizaje y la adecuación progresiva de las habilidades motoras. “El juego es una actividad que tiene fin en sí misma. El sujeto que la realiza encuentra un placer claro en ejecutarla y lo hace por la satisfacción que le produce”.

Solemos decir que los y las niñas conocen el mundo a partir del juego.

 

Juego individual

 

Podemos denominar juego individual a aquella actividad que realizan los niños y niñas sin interactuar con otros niños aunque estén en compañía.

 

Individualmente el niño juega explorando y ejercitando su propio cuerpo (juego motor).  También explora los objetos cercanos y los que le ofrecemos.

 

Cuando se habla de juegos individuales se hace referencia específicamente a aquellos en los que un niño juega ejercitando un aspecto motor o estimulando su senso-percepción.

 

Aquí la competencia aparece muy diluida, salvo en juegos de lucha, porque el objetivo es probar sus capacidades y desarrollarlas.

 

Pueden denominarse técnicamente como juegos-tarea, refiriéndose a éstos como aquellos juegos que guía el docente para que el niño adquiera habilidades y conocimientos ligados al área psicomotriz.

 

Los juegos individuales son juegos de auto superación, en los que se enfatiza una lucha intensa consigo mismo en pro de una meta fijada con anterioridad.

 

En ellos, los materiales y los otros niños juegan un rol pasivo, ya que individualmente se debe decidir cuál es el momento óptimo para ejecutar la habilidad o destreza, por lo que se requiere realizar el mejor esfuerzo personal para resolver una tarea motriz en el momento o circunstancia que se estime más indicado.

 

Los juegos individuales le permiten al niño desarrollar la confianza en sí mismo, la autoestima, el disfrute por la vida al aire libre y la aceptación de los diferentes niveles de destreza alcanzados.

 

Es interesante pensar siempre la cantidad de características y potencialidades que ofrecen los juegos.

 

Juego masivo

 

Denominaremos juego masivo a aquella actividad que se realiza entre varias personas y responde al principio de sociabilización, donde a la vez los participantes están estimulados por la competencia.

 

En el juego masivo todo el grupo que participa está pendiente de las mismas consignas y de obtener el mismo resultado.

 

Cada niño y niña participa de la idea común del juego, pero no establece cooperación con los demás compañeros, sino que juega por sí mismo y para sí mismo, a pesar del contacto con los demás.

 

Las relaciones interpersonales son muy primarias y casi inexistentes.

 

La actividad central de estos juegos es casi siempre la persecución y huida. Se puede clasificar en: todos contra todos, todos contra uno y uno contra todos.

 

Se busca la participación de todos percibiendo el juego como una actividad conjunta por el mero placer de jugar y no por el hecho de lograr un premio.

 

Algunos ejemplos de juegos individuales:

 

-     Juego libre con pelotas, aros u otro elemento.

-     Tiro al blanco: Distintas variables: lanzamiento con la mano, luego con un flota- flota, con la cabeza, con el pie. Se deben voltear botellas quietas, o latas o pinos, luego hay que embocar en un aro que cuelga y se mueve de un lado al otro.

-     El Reloj: Los alumnos formarán una ronda y el docente se ubica en el centro con la soga en la mano, la cual deberá ser girada suavemente y los chicos mediante un salto, tratarán de esquivarla.

-     La pared loca: El fin es intentar tirar la pelota contra la pared y mi compañero la tiene que agarrar. Se generarán variantes: con la cabeza, con el muslo, con el hombro, con el pecho.

-     Pelota dormilona: Hay que picarla y lograr que quede quieta (dormida) sobre la palma de la mano, en el dorso, entre las rodillas, entre los pies, debajo de un brazo, en el muslo, etc.

-     Con un globo, cada uno tiene el suyo y debe golpearlo. El objetivo del juego es que el globo no toque el piso. Variantes: Con diferentes partes del cuerpo.

-     Cada uno tendrá una pelota y deberá ir haciendo dribling, esquivando distintos obstáculos.

-     Cada niño tiene una soga. Hay que agarrarla de los extremos y saltarla de diferentes maneras.

-     Explorar variedad de movimientos con una cinta gimnástica.

 

Hemos ofrecido una batería muy amplia para poder recordarles lo que siempre mencionamos: no hay recetas. Es interesante presentar juegos que a priori nos puedan parecer difíciles, pero que, seguramente los chicos disfruten.

 

Algunos ejemplos de juegos masivos:

 

- Estatuas: El docente es perseguido por todos los niños; de repente gira y todos los niños tienen que quedarse inmóviles. El juego termina cuando el docente es alcanzado.

- El guardián del zoológico: Se dispondrán en el suelo tantos aros como alumnos. Los aros serán la casa de los animales. Cuando el guardián del zoológico se duerme, los animales tratan de cambiarse de jaula. Si el guardián se despierta, va a tratar de atrapar los animales que andan sueltos para llevárselos con él.

- Sol y Hielo: Este juego trata acerca de designar a uno de los integrantes del grupo como “hielo”. Todo el resto del grupo será “sol”. El niño designado como “hielo” deberá tocar la mayor cantidad posible de niños, diciendo ¡Hielo!, y éstos quedarán congelados e inmóviles. El juego termina cuando todos están congelados.

- Cazando chanchitos: Cada alumno tendrá una “cola del chancho”, la cual debe sujetarse en la cintura. Cuando el docente dé la orden, deben comenzar a correr y sacar la cola a otros chanchos. El docente tendrá preparadas más colas para que el que la haya perdido pueda continuar jugando con una “cola” nueva.

- Los perritos: Hay que dibujar un camión grande en el centro del patio de juego. Éste será la perrera. Los perros tendrán que huir del cazador de perros vagabundos. El que es atrapado es llevado dentro del camión.

- Que no te atrape: Los alumnos se colocan en un lado del espacio. Deben llegar al otro lado sin que el docente los agarre. El alumno agarrado sigue jugando

- El grillo: El docente tendrá un silbato y se esconderá en un lugar. Los niños lo buscarán guiándose por el sonido que emita. Esto lo hará cada varios minutos.

Una variante interesante es hacerlo en la oscuridad, pero en ese caso es necesario que los chicos sean más grandes o vayan acompañados de adultos. Aquí es fundamental un espacio amplio pero con diferentes recovecos donde poder esconderse. Es ideal para jugar en un parque o en el bosque.

- El docente esconde un objeto (pelota, muñeco) y se da a los niños la consigna de encontrarlo.

- Se forma una ronda con los chicos, y se estira una tela (sábana, cortina, etc.) Todos deben tomarla de los extremos. El docente arroja una pelotita en ella. El objetivo será mover la tela de arriba hacia abajo, agitarla, pero evitando que la pelotita caiga al suelo.

- Se divide la cancha en dos. Se forman dos equipos. Se tiran muchas pelotitas de diario, y comienza el juego. El objetivo de cada equipo es lanzar las pelotitas a la cancha contraria. Gana el equipo que menos pelotas tiene de su lado.

- La muralla china: Los chicos tienen que pasar de un lado al otro sin ser tocados por el “chino”, que es el niño que está en el medio y que solo puede desplazarse hacia sus laterales. Quien resulta tocado, cambia de rol con el “chino”.

- La mancha y sus múltiples variantes. Un niño es la mancha y debe tocar a cuantos pueda. Variantes: “Mancha enchufe”: para ser salvado, un compañero tiene que pasar sus brazos sobre el hueco que vos hagas con tus brazos.

- Mancha pancho: si te tocan, tienes que quedarte parado con los brazos extendidos y un compañero tiene que simular pasarte mayonesa para salvarte.

- Las escondidas: Se elige a una persona para que cuente hasta una cifra -que será determinada por el grupo-, mientras está apoyado contra una pared, dando la espalda a sus compañeros. Mientras tanto, ellos se esconden. Al terminar de contar, debe ir a buscar a los compañeros escondidos. La primera persona en ser encontrada, será la que cuente en la segunda ronda. En algunos casos aquella persona que fue encontrada, puede correr hasta la pared del conteo, llegar antes que quien cuenta y gritar “Libre” quedando así descartado para contar en la siguiente ronda.

 

Estos juegos generan un gran nivel de estímulo y excitación en los niños, sin importar la edad o el nivel.

 

Siempre recomendamos la importancia de expresar las reglas de modo claro y dejar más en claro aún que cuando el docente dice ¡basta!, se acaba el juego. Este ¡basta! prevendrá accidentes.

 

De todos modos, es normal que niños en etapa de construcción del esquema corporal, se choquen o se golpeen. No por esto tenemos que estar atemorizados de que jueguen.

 

Recuerden que los beneficios de jugar son múltiples y el jardín debe fomentar el juego como base de la educación que ofrecemos.